viernes, 19 de julio de 2013

La atlantida en los andes, teoria de jim allen

Una teoría que cobra fuerza

El investigador británico Jim Allen, geógrafo y cartógrafo, ha descubierto en los Andes bolivianos una región que coincide con la descrita por Platón al referirse a la Atlántida. El hallazgo en la zona de milenarios cerros rodeados de canales concéntricos, ruinas de edificios megalíticos y piedras multicolores y la presencia del misterioso metal oricalco (que los nativos del lugar llaman “tumbaga”) hace cobrar veracidad a la desafiante hipótesis de Allen, que ubica la mítica civilización perdida en el occidente de los pilares de Hércules.
Una planicie rectangular

Jim Allen sostiene que la Atlántida se encontraba en la zona de Oruro (Bolivia), cerca del lago Poopó, en pleno altiplano boliviano. La hipótesis de Allen se basa en que la descripción platónica de la Atlántida –“una planicie rodeada de montañas”
y situada por encima del nivel del mar– encaja con la geografía de este enclave sudamericano. Platón se refirió asimismo a la capital del continente atlante, que ubicó en una isla volcánica denominada también Atlántida. Según Allen, tal circunstancia resolvería el enigma de la repentina desaparición de la mítica civilización, ya que –explica– lo que se hundió no fue el continente, sino la isla-capital.
¿Por qué en ese lugar y no en otro? 

La teoría original se publicó en 1998 en el libro Atlántida: la solución andina. Hasta entonces la información sobre el altiplano boliviano era escasa. Hoy, gracias a las fotografías satelitales de Internet y a varias expediciones, hemos podido confirmar que esta fue la ubicación original de la Atlántida. En concreto, Pampa Aullagas (Oruro, Bolivia) es el único lugar del mundo que encaja con la descripción geográfica de Platón. En la actualidad la zona aún mantiene anillos concéntricos de tierra y formaciones de canales como los descritos por el filósofo griego.
Y, al parecer, se han producido nuevos descubrimientos que pueden corroborar la veracidad de su hipótesis… 

El último se realizó gracias a la fotografía satelital de alta resolución: un sistema de canales de irrigación que cubría el desierto al sur de Oruro. Al principio, la mayoría de los expertos se rieron cuando se expuso la idea de su existencia en esta particular región del altiplano.

¿Qué método ha empleado para hallar los canales situados en Pampa Aullagas?
Seguir al pie de la letra las descripciones de Platón, sobre todo aquella que hace referencia a la planicie rectangular en el centro de la isla. Busqué ese lugar por toda América hasta encontrar uno que encajara totalmente con la imagen que dibujaba el filósofo. He tardado varios años y numerosas expediciones hasta que he encontrado el sitio preciso sobre el terreno debido a que cuando inicié mi investigación las fotos satelitales eran demasiado caras y de escala muy reducida.
Vestigios del pasado
Los bloques y las ruinas monumentales de Tiahuanaco, situados muy cerca del lago Titicaca, tienen una antigüedad de más de 12.000 años. ¿Cree que podrían haber pertenecido a la cultura atlante? 

La datación que usted dice está basada en la arqueoastronomía y no es aceptada por la arqueología oficial. Para la datación atlante hay dos posibilidades: el año indicado por Platón (9500 a.C.), según el calendario solar, y otra fecha que gira en torno a 1200 a.C., según el calendario lunar. Esta última concuerda con la época en la que se produjo la invasión de Egipto por los pueblos del mar, así como con la Guerra de Troya. No olvidemos que Platón situó temporalmente la cultura atlante en relación a una batalla que describió como el más eximio logro de los griegos. Por ello, estas ruinas podrían perfectamente haber pertenecido a la Atlántida.

¿Es posible que existan más construcciones que apoyen la ubicación de la Atlántida en esta región?
Hasta ahora no se han encontrado otras construcciones de estas características. Sin embargo, las piedras del lugar son de los colores descritos por Platón –rojo, negro y blanco– y muchas de esas rocas parecen haber sido cortadas y usadas en edificaciones anteriores. Asimismo, tampoco podemos descartar que hayan existido otras ciudades asociadas a la Atlántida en cualquier otra región de Sudamérica, aunque la más probable es la del Beni boliviano. Pero la destrucción provocada por los terremotos en la zona, a la que hay que sumar los efectos de un tsunami en el lago cercano, no dejó nada en pie, solo algunos bloques de piedra.

Foto aérea de los canales arenosos cuando están llenos de agua.
Foto oblicua de satélite de la isla volcánica en Pampa Aullagas en la estación seca.
La llanura alrededor se ha hundido y el mar interior cercano ha retrocedido dejando la isla a la vista como un volcán en tierra seca.
El cono volcánico, de 5 estadios de diámetro está en el centro de la llanura rectangular, a 50 estadios del mar y está encerrada en tres canales concéntricos de arena que tuvieron agua antiguamente, separados por anillos de tierra.


¿Los antis podrían ser llamados también atlantes? 
Sí, es muy interesante su asociación. Un cuarto del imperio inca fue llamado Anti, reino de los antis, una tribu guerrera. No solo tenemos una lista de casi 50 coincidencias entre la descripción platónica del continente perdido y las características del altiplano, sino que, además, el mismo nombre Atlántida comprende dos palabras de los nativos americanos, atl (agua en la lengua nahuatl) y
antis (término quechua/ aymara que define el cobre). Sería muy interesante investigar más sobre los aborígenes antis, ya que el continente sudamericano es conocido por el nombre europeo, sin tener en cuenta su apelativo original, que bajo el apogeo inca fue Tawantinsuyo (tierra de los cuatro cuartos).



Estos lugares se supone, serian los restos de los antiguos canales concéntricos que rodeaban la ciudad.
Nuevas teorías
¿Está de acuerdo en utilizar las fotografías satelitales, como las de Google Earth,
para encontrar ciudades perdidas o yacimientos arqueológicos sin moverse de casa? 

Google Earth es una excelentísima herramienta, pero solo se centra en los lugares poblados. Sin embargo, durante el último año ha publicado algunas fotos satelitales de alta resolución de un área del altiplano del sur de Oruro que bordea el lago Poopó gracias a las cuales se puede ver que esta región está cubierta de antiguos canales de irrigación dispuestos en líneas paralelas, como dijo Platón. También se aprecia una doble sección de canales gigantes de 60 m de anchura. Pese a esto, la falta de imágenes puede llevar a hacer una interpretación equivocada, por lo que siempre es necesario realizar expediciones de superficie para verificar lo que se aprecia en las fotografías satelitales.
Después de haber soportado duras críticas, ahora los científicos y las comunidades indígenas dan crédito a su teoría. ¿A qué cree que se debe este cambio? 
Aunque no todos los arqueólogos y científicos andinos la aceptan al estar asociada a la Atlántida platónica, la teoría es respetada por las comunidades indígenas del altiplano, que están trabajando en implementar El sendero atlante como una futura ruta turística. Pero, en general, esta propuesta ha tenido mayor aceptación desde que se descubrió que la fecha de ocupación del continente americano es más antigua de lo que se pensaba en un principio.
¿Considera válida la teoría del almirante Flavio Barbiero, que afirma que la Atlántida estaba en el Mar de Weddell, ubicado en la Antártida? ¿Qué piensa al respecto?
Aunque no conozco la teoría de Barbiero, pienso que es imposible que la Atlántida estuviera en la Antártida, ya que esta ha estado cubierta por el hielo cientos de miles de años.

Parque nacional de Sajama
Tras la huella atlante

Usted apunta, incluso, que las ruinas de Tiahuanaco pudieron formar parte de un antiquísimo puerto. 
No existe una relación directa, pero yo sospecho que esta civilización recogió el testigo de la Atlántida cuando esta desapareció alrededor del año 1200 a.C., según el calendario lunar. El nivel del lago Titicaca ha fluctuado siempre, por lo que es posible que en un tiempo la ciudadela de Tiahuanaco estuviera en el borde del lago y tuviera un puerto.
¿El estudio de los viejos lagos podría ofrecer más evidencias sobre los antiguos conocimientos de ingeniería de la cultura de Tiahuanaco? 
La investigación científica ha confirmado que durante milenios en estos lagos se han alternado períodos de lluvias, en los que el altiplano estaba completamente cubierto por lagunas, y de sequía. Incluso hoy estos cambios bruscos constituyen un problema para los habitantes de la zona. Una de las soluciones para resolverlos podría haber consistido en instalar un sistema de canales, como el descrito por Platón, para conducir el agua desde los lagos y los acuíferos subterráneos hasta otras áreas. Aunque se desconoce si en la antigüedad los lagos del altiplano estaban nivelados, lo cierto es que se hundieron poco a poco hacia el Sur, anegando las regiones sureñas, como algunas cercanas a Pampa Aullagas, cuya parte volcánica quedó en zona seca. También se sabe que hubo una época en la que el cercano lago Poopó tenía una gran cantidad de agua, que podría haber penetrado en la boca del volcán y haber rellenado los canales concéntricos, como describe Platón.



Jim Allen junto a una de las rocas talladas.
Atlántida y altiplano boliviano: Parecidos razonables

En la conferencia de Milos celebrada en Grecia en 2005, todos los expertos sobre la Atlántida detallaron las características más relevantes de la isla– continente. La teoría de Jim Allen encontró varios puntos en común con ellas. Son los siguientes:
La descripción geográfica de la isla.
La existencia de anillos concéntricos.
Su ubicación fuera de los Pilares de Hércules.
Su extensión, más grande que todo Oriente Próximo.
La presencia de manantiales de agua fría y caliente junto a depósitos minerales.
La ubicación del altiplano boliviano en una extensión plana, cerrada por montañas y con desembocadura al mar, al igual que la Atlántida.
El hallazgo de rocas de color negro, blanco y rojo.
La existencia de canales de irrigación.
Titicaca: Todos los canales conducen a él

Recientes estudios desarrollados en la capa de hielo del parque de Sajama (Oruro, Bolivia) sugieren que el lago Titicaca ha sufrido cambios sucesivos de nivel durante los últimos 11.500 años, alternando períodos de sequía con inundaciones. Cuando alcanza su máximo nivel el agua se desborda y desciende hasta el río Desaguadero, nivelándose en el altiplano y en el lago Poopó. Por eso, en tiempos lejanos las ciudades se construían cerca de los volcanes y las planicies. Cerca de Pampa Aullagas aún se pueden ver los restos de un anillo exterior con una hendidura en medio. En esta zona –acorde a la teoría de Allen y al relato platónico– los barcos podrían haber navegado entre los sistemas fluviales interconectados. La sucesiva anegación de tierras provocó la elevación de los campos de cultivo hasta alcanzar el nivel del lago Titicaca. Por su parte, la presencia del agua en los pequeños canales podría haber elevado la temperatura local y aumentado el crecimiento de la producción de grano y cereales. Pero entre 11000 a.C. y 9500 a.C. el lago se desbordó. Durante ese período el altiplano estuvo cubierto por un gran lago llamado Coipasa o Tauca. En esa época, la zona sur del altiplano podría haber sufrido un hundimiento que hizo que su nivel disminuyera. Del estudio del lago Tauca se desprende que el enclave sufrió sucesivos períodos de lluvias y sequías y protagonizó una etapa extremadamente seca entre 4000 a.C. y 3000 a.C. Después, entre los años 2500 a.C. y 1900 a.C., vendría un período húmedo durante el cual se formó un lago en el valle del río Desaguadero. Fue una etapa geológica en la que el agua de estos lagos estaba lo suficientemente alta como para alimentar los canales de la “Atlántida andina”. De ahí la hipótesis de Jim Allen de que el lago Poopó podría haber formado un brazo de mar ascendente hacia el lago Titicaca. Además, se sabe que después se produjo una etapa seca de 400 años (1500–1200 a.C.), lo que hizo que Allen planteara una fecha alternativa para el final de la Atlántida que –casualidad o no– coincide con la invasión de Egipto por parte de las gentes del mar y con el relato de Platón sobre la guerra contra los egipcios.

Fotografía en alta definición de los canales en el altiplano.
La mitología andina…y su relación con la Atlántida

Para Jim Allen, la mitología andina refuerza el relato atlante. Un ejemplo de ello es la leyenda del río boliviano Desaguadero, que habla de una ciudad situada al borde de un lago que fue castigada por los dioses y sumergida por el mar, al igual que Rio Desaguadero refleja el mito platónico. El primero que relacionó ambas civilizaciones fue Francisco López de Gomara en su libro La historia general de las Indias. Asimismo, el navegante Sarmiento de Gamboa fue el autor de otro relato que encuentra conexiones entre Sudamérica y la Atlántida, también considerada las Indias occidentales de Castilla o América y llamada Atlanticus o “la isla Atlántida”. El libro de Gamboa fue ocultado por la Corte española durante más de 300 años, hasta que fue “redescubierto” en 1893.De las pinturas rupestres…a los territorios inexplorados

En Bolivia hay algunas evidencias más que podrían apoyar la hipótesis de Jim Allen,
empezando por la existencia en la provincia de Santa Cruz de una caverna con pinturas rupestres datadas en el año 7000 a.C. o el hallazgo de avanzadas infraestructuras hidráulicas en un territorio muy poco explorado de más de 200.000 km. Según Freddy Arce, jefe de la Planificación de la Dirección Nacional de Arqueología boliviana, estas obras fueron realizadas por los pueblos que habitaron las regiones boscosas hace más de 2.000 años, coincidiendo con el último período de la cultura tiahuanaquense. Otros sitios arqueológicos de Bolivia también podrían haber formado parte del legado atlante, como Samaipata, donde hay depresiones artificiales, canales y nichos trapezoidales.
El perfil

El geógrafo y cartógrafo británico Jim Allen trabajó como proyectista de fotografía aérea para la Real Fuerza Aérea de Reino Unido y más tarde como dibujante cartógrafo para una empresa pública. Su interés por la Atlántida nació a partir de la publicación de un estudio realizado sobre los orígenes de los antiguos sistemas de medidas. Este le llevó a teorizar sobre la posibilidad de que el altiplano boliviano sea el lugar que el filósofo griego Platón señaló como el emplazamiento del continente atlante.
Fuente:
www.masalladelaciencia.es
www.atlantisbolivia.org
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El Ente: La Terrorífica Historia de Carla Moran



Portada para la pelicula : EL Ente


En Mayo de 1974, Doris Bither empezó a sufrir los ataques de una misteriosa entidad invisible. La forzaba, la sujetaba contra su cama, luego procedía a violarla con una brutalidad en la que usualmente participaban los golpes. El espectro, bautizado como “El Ente”, atormentó sexualmente a Doris Bither por varios años…

El caso de Carla Morán, también conocido como el “Caso de Doris D” o el “Caso de Doris Bither”, representa uno de los casos más intrigantes pero menos estudiados dentro de la Parapsicología. Fue este el caso que inspiró la película “El Ente”, la cual a su vez se basó en la novela del mismo nombre que Frank de Felitta escribió en base a los escalofriantes hechos reales de los que Doris Bither[1] fue víctima.

Doris Bither era una madre soltera que vivía en una casa de Culver (California) con sus cuatro hijos (una niña de 6, tres varones de 10, 13 y 16), todos de diferentes matrimonios. Su vida, relativamente tranquila, comenzó a ser trastocada cuando en mayo de 1974 se desataron los primeros episodios de lo que sería una larga pesadilla, tan larga que la seguiría por años enteros. En concreto, Doris había empezado a sufrir ataques sexuales por parte de una entidad invisible a la que ella, basada en los traumatizantes contactos que había tenido con dicha entidad, le atribuía la forma de un atacante masculino alto y fornido…

Aquella entidad abusaba de Doris por las noches: la tocaba, la forzaba violentamente contra su cama y después la golpeaba y abusaba sexualmente de ella. Tras repetirse el episodio numerosas veces, Doris buscó ayuda psiquiátrica mas, al recibir un diagnóstico de normalidad, fue a buscar ayuda en investigadores de la Universidad de California. Fue así que acudió al laboratorio de Parapsicología, donde logró contactar con su director, el Dr. Barry E. Taff, un psiquiatra e investigador escéptico.


La casa donde ocurrio todo 


En un primer momento, Taff pensó que la historia era una mera construcción imaginaria y los supuestos ataques no eran más que un complejo de exteriorizaciones y percepciones producido por algún trastorno mental de Doris; aunque, cuando ella le mostró las extrañas y terribles marcas (algunas en la zona genital) que el violador invisible le había ocasionado, Taff pensó que su hipótesis del trastorno era casi seguramente insuficiente ya que, en el marco de los parámetros de la ortodoxia científica, no era posible explicar con rigor y completitud el caso. Intrigado, Taff tomó interés en el caso y entrevistó a Doris, a sus hijos y a sus vecinos, obteniendo tanto de sus hijos como de algunos vecinos la declaración de que habían sido testigos de los abusos de la entidad invisible a la que, desde ese momento, se le empezó a llamar “El Ente”.

Pese a eso, Taff no dejó de aferrarse a la posibilidad de que todo tuviese su raíz en la mente de Doris, por lo cual contactó con el hipnólogo Kerry Gaynor en vistas de encontrar recuerdos perdidos en el subconsciente de Doris que, de alguna manera, pudiesen dar la llave del caso. No obstante nada se sacó de las sesiones hipnóticas y, entretanto, El Ente seguía deleitándose en sus salvajes abusos. A causa de eso, finalmente decidieron trasladar un equipo científico (dirigido por Taff y Gaynor) al domicilio de Doris.



Fotograma de la Pelicula


Mientras el equipo proseguía con sus investigaciones, el estado de Doris empeoraba cada vez más y hacía temer en algunos médicos la posibilidad de que ella acabase sumergida en un estado crónico e irreversible de esquizofrenia. Como ninguno de los miembros del equipo había enfrentado algo semejante con anterioridad, muchos de ellos, en parte por haber visto que casi no existían precedentes de casos semejantes, optaron por creer que los ataques cesarían a corto o mediano plazo. En un inicio habían creído, debido a que los ataques sucedían cuando Doris dormía, que el problema se reducía a cierto tipo de trastorno psíquico vinculado a la mecánica del sueño; mas, tras irse desarrollando los hechos de la manera brutal y contundente en que se dieron, empezó a surgir en los investigadores la creencia en la posibilidad de que en efecto estuviesen lidiando con alguna entidad sobrenatural.

Y es que, a diferencia de tantos fantasmas, El Ente y sus secuaces[2] no dudaron en manifestarse ante la presencia de los investigadores; por lo cual, en aquellos días en que el equipo estuvo en el domicilio de Doris, se reportó la presencia de esferas luminosas e inclusive se tomaron fotografías en que se apreciaban unos arcos de luz que delataban la forma de las esferas: mas, como es de esperarse, ante aquellas fotografías cuya fama ha llegado a trascender, los escépticos hablaron de reflejos en el lente de la cámara y la comunidad científica no las aceptó aunque nunca se demostró ni que fuese un montaje ni que fuese el producto de reflejos en el cristal de la cámara.

Pero veamos ahora los hechos con más detalle, para lo cual resulta muy útil acudir a las palabras con que los propios Taff y Gaynor relataron ciertas cosas acaecidas en los días en que las investigaciones se realizaban en casa de Doris:



Fue en la segunda visita a la casa de Doris cuando los investigadores empezaron a ver cosas que les demostraron de manera contundente que lo que estaba ocurriendo no podía reducirse a algún intrincado problema psíquico del sueño. “Empezamos a ver pequeños estallidos de luz, sucedían rápidamente. Intentamos fotografiarlos, pero sucedían demasiado rápido, y no conseguimos fijar ninguno. Trabajabamos con una Polaroid y una cámara fotográfica de 35mm”

“Estabamos en la cocina hablando con el hijo de 16 años de Doris cuando la puerta de un armario bajo se abrió de golpe y una cacerola salió disparada”, dijo Gaynor. “Salió volando y cayó dos o tres pies más allá del armario. Yo me asomé por si hubiera algún truco o alguien escondido en el armario, pero allí no había nada. Ahí es cuando empezó todo”.

“La mujer empezó a chillar, ‘está en el dormitorio’. Nosotros corrimos hacia allá y fue cuando aparecieron las luces y tomamos las instantáneas con la Polaroid. La mujer gritó ‘está en la esquina’ y rápidamente tomamos una foto, pero salió descolorida. Doris volvió a gritar que estaba en la esquina y volvimos a fotografiar… otra vez descolorida. Pensabamos que la cámara se había estropeado, así que tomamos una foto de control. En ese momento Doris anunció que el ente se había ido. La foto salió perfecta”

“Con la Polaroid tomamos la foto más interesante de todas. Doris dijo textualmente ‘está delante de mi cara’ y entonces tomamos la instantánea. En la foto puedes ver con claridad los botones de su ropa y las cortinas, sin embargo su cara aparece totalmente borrada. Repetimos la operación con idéntico resultado, y cuando ella dijo que ya se había ido, hicimos una foto de control y todo apareció normalmente.”

“La tercera noche decidimos hacer la sesión en el dormitorio. Le pedí al ente que si realmente estaba allí que apareciese, y entonces la luz salió de la pared y se desplazó hasta el medio de la habitación. Empezó a girar y a expandirse en todas direcciones. Teníamos a nueve fotógrafos profesionales distribuidos por la habitación disparando sus cámaras desde todos los ángulos. Fue increíble, ¡esa cosa flotaba en medio de la estancia y era dimensional! Es imposible falsificar algo así sin disponer de sofisticados sistemas de laser”. Taff contó que en realidad había tres esferas de luz: una verde-amarillenta y dos de luz blanca. “Nosotros vimos bolas de luz. De algún modo las cámaras recogieron arcos luminosos… pero lo que nosotros vimos eran bolas de luz”. Mas todo aquel episodio tuvo lugar luego de que, tras sufrir un espantoso ataque, Doris llamara a Gaynor a la medianoche para pedirle que fueran ya que había sido agredida por tres criaturas invisibles, dos de las cuales le sujetaban las piernas para que la última, El Ente, la penetre con brutalidad a sus anchas. .

“Ella me llamó en mitad de la noche llorando y fui hacia allá. Había sido golpeada, tenía marcas azules y negras por todo el cuerpo”, dijo Gaynor. Como sorprendentemente se ve, el número de criaturas que Doris mencionó, al igual que la distribución de funciones y aparente jerarquía entre las mismas, coincidía a la perfección con el hecho de que justamente hayan sido tres las esferas de luz que los investigadores vieron, siendo dos de ellas blancas (las criaturas que sujetaban) y una amarilla-verdosa (El Ente). Por otra parte, Doris también acotó que la entidad violadora había cobrado solidez mientras la violaba y que, a través del contacto con la misma, pudo darse cuenta con claridad, aún más que en anteriores episodios, de que la entidad tenía la anatomía de un hombre fornido y de que en efecto era un espectro pues, inmediatamente después de saciar su desaforada libido, simplemente “se evaporó”. 

Finalmente y a pesar de que cuando los investigadores llegaron no presenciaron ningún ataque sexual de El Ente, sí pudieron ver algo que les heló la sangre, algo que le hizo ver a Gaynor que, en efecto, Doris parecía estar en lo cierto cuando dijo que el abusador invisible tenía la morfología de un hombre. Cuenta así Gaynor lo siguiente: “Primero vimos como se formaba la cabeza y seguidamente los hombros. Después la luz fue descendiendo hasta que una silueta se dibujó entera. Era una luz verde-amarillenta. Cuando todo pasó, nos miramos unos a otros… No podíamos ni hablar.” Y Taff añade: “Cuando la aparición se esfumó, dos jóvenes ayudantes se desmayaron y hubo que sacarlos fuera del dormitorio”…

En cuanto a la peligrosidad de El Ente, las siguientes palabras de Gaynor nos muestran que era ciertamente elevada no solo para Doris sino para cualquiera que osase intentar detenerlo: “Una vez, el hijo de 16 años oyó a su madre llorar y fue al dormitorio. Vio como algo zarandeaba a su madre en la cama y, cuando se acercó a ayudarla, algo le golpeó en la cabeza y lo lanzó hacia atrás. El chico se rompió un brazo”



Después de las sesiones en casa de Doris y sobre todo porque no habían podido hallar una respuesta clara y la condición de ella empeoraba, los investigadores trasladaron a Doris —quien a lo largo del caso habría de tener tres embarazos psicológicos— al laboratorio de la Universidad de California, donde se le hizo una especie de casa de cristal en la que, por cierto tiempo, Doris vivió constantemente vigilada por las lentes de las cámaras y los ojos de los doctores.



Fue allí donde en cierta noche tuvo lugar la más intensa y asombrosa agresión sexual de El Ente. Así, ante los numerosos presentes, el cuerpo de Doris empezó a moverse como si alguien, contra su voluntad, la sujetase y la empujase a la vez: era El Ente que, en aquella noche más que en ninguna otra, evidenció una naturaleza posiblemente humana en virtud de sus conductas sexuales pues, como queriendo dar show y lucirse, doblegó a la pobre Doris y la hizo realizar la posición del perrito, la del misionero y muchísimas otras posturas del Kamasutra. Lastimosamente, de aquella depravada sesión de acrobacias necrófilas no quedó nada pues las cámaras no lograron registrar nada con la contundencia suficiente como para hacer tambalear el ortodoxo juicio científico e inclinarlo hacia la hipótesis paranormal.

Al ataque anterior siguieron muchos otros. Entretanto uno de los psicólogos, en una sesión hipnótica, descubrió que Doris había sufrido abusos sexuales durante su infancia. A partir de allí el juicio de los investigadores se dividió en dos grandes bloques: por un lado, aquellos que creían que todo estaba en la mente de Doris, pasando desde grandes escépticos que se limitaban a explicaciones psiquiátricas rebuscadas hasta investigadores de mente abierta que adoptaban la hipótesis parapsicológica de que la mente de Doris había creado proyecciones energéticas que se plasmaban en la gama de fenómenos desconcertantes que habían visto; por otro lado, estaban aquellos que, en lugar de aferrarse a los excesos del ejercicio interpretativo, prácticamente tomaban la realidad tal cual se presentaba y afirmaban así que Doris era víctima de alguna identidad, sea esta un fantasma, un demonio o un extraterrestre.



Mas Doris ya estaba cansada de todo y se sentía frustrada ante lo escurridizo que El Ente resultaba para las cámaras. Por ello, dejó de participar en los experimentos y, con sus hijos, dejó su casa inicial en Culver (California) y se mudó a Texas en busca de una vida mejor y libre de los acosos del violador invisible. Pero El Ente ya se había enviciado con ella y, en lugar de dejar sus fechorías o cambiar de víctima, decidió seguirla para así continuar con sus perversas sesiones de placer espectral. Cinco fueron en total las veces que Doris se mudó intentando huir de su perseguidor; cada vez se mudaba más lejos pero lo único que había conseguido era una disminución en la frecuencia de ataques. Aunque posteriormente, y de forma inexplicable, los ataques cesaron. Dice Gaynor (que mantuvo la comunicación con Doris) al respecto: “Parece que el ente la seguía a donde iba. Ella cada vez se mudaba más lejos y los ataques fueron disminuyendo hasta que después de dos años más o menos finalmente cesaron por completo”. Fue entonces que por fin Doris vivió con tranquilidad hasta que el cáncer la condujo a la muerte un 25 de julio de 2006.




Trailer de la pelikula 

ANEXO: FRAGMENTOS DE UNA ENTREVISTA A BRIAN HARRIS, HIJO INTERMEDIO DE LOS TRES HIJOS VARONES DE DORIS BITHER


Sobre los comentarios de que la casa fue dos veces condenada por la ciudad:
“En cuanto a lo de que la casa fue dos veces condenada por la ciudad, eso era una patraña. La casa nunca fue condenada. Se sentía cierto aislamiento viviendo allí, pero eso era porque la casa tenía tal reputación de estar embrujada que todo el vecindario venía. Merodeadores, gente curiosa. Niños del barrio que siempre venían para intentar ver dentro de la casa encantada…En la escuela me fastidiaban mucho por vivir en esa casa”

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Sobre los ataques que todos sufrían:
“Todos experimentamos algún tipo de ataque. Empujones, mordiscos y arañazos. Había alrededor de cuatro entidades en la casa y estas se daban a conocer apareciendo todo el tiempo. Pienso que hacer eso les debía requerir un montón de energía”

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Sobre la apariencia de El Ente:
“Sí, como una silueta pero sin claridad. Translúcida y nublada. Era como una escultura, como un cuerpo cincelado. No era una figura completa pero a veces podíamos ver ciertos rasgos.”

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Sobre los rumores que afirmaban que los espectros tenían aspecto asiático:
“Es divertido todo ese malentendido acerca de que eran asiáticos; eso no es verdad. Yo no sé de dónde se sacaron esa idea. No tenían rasgos asiáticos, no lucían como asiáticos.”

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Sobre las violaciones:
“Lo de las violaciones era completamente real. Mi habitación estaba justo al lado de la de mi madre. Yo escuchaba cuando sucedían los ataques. Cosas siendo arrojadas, ella gritando. Luego ella salía de su cuarto y tenía todos esos moretones en sus piernas, en sus muslos internos, justo como en la película.”

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Sobre las veces que el equipo de investigación los visitaba:

“Odiaba cuando se presentaba el equipo, porque sabía que, tan pronto como se fueran, ellos se enojarían tanto que la casa cobraría vida. Era como si los fantasmas estuviesen molestos de que se fueran, como si estuviesen lanzando una rabieta, un berrinche. Entonces las cosas empezaban a volar y nosotros a ser atacados …[…]…¡Era como si la casa cobrase vida! Cosas volando, ollas y sartenes.”

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Sobre los embarazos psicológicos de su madre y los incontables hombres que ella tuvo:
“Es posible. Quiero decir que mi madre se movía mucho. Ella era tan inestable. Pudimos haber perdido el contacto con ella. Tuvo tantos novios y esposos que ya perdí la cuenta. Así que es posible que uno de sus novios la dejara embarazada.”


[1] “Doris Bither” es un nombre dado para proteger la identidad real de la mujer que fue víctima de El Ente. Inicialmente los investigadores la llamaron “Doris D”. Pese a ello, la web ha difundido el error de que “Carla Morán” es el nombre real.

[2] El Ente era el que cometía las violaciones pero usualmente, según se sabe de lo que Doris contó, otras entidades invisibles le ayudaban sujetándola para que él pudiese ultrajarla. Así, si El Ente se manifestaba como una esfera invisible y algo luminosa, resulta lógico suponer que sus secuaces, al ser lo más probablemente de naturaleza igual o parecida a la de El Ente, se manifestaban de la misma forma que él: como bolas invisibles y algo luminosas, explicando así la presencia de las varias esferas que se vieron.




Fotos de la epoca: Carla Moran, de la época tomada por los investigadores

Luego de largas investigaciones el equipo de científicos se instaló en la vivienda de Carla Moran para documentar las agresiones. Durante su estadía vislumbraron Orbs (bolas de luz) que rodeaban constantemente a la mujer, las cuales salieron plasmadas en varias fotografías, fueron testigos de extraños sucesos, vieron estallidos de luces muy rápidos, tanto que fueron incapaces de fotografiarlos con el equipo con el que contaban por aquél entonces.

También cuando hablaban con el hijo mayor de Carla Moran en la cocina de la casa, una alacena se abrió y de ella salió disparada una cacerola, segundos después la mujer empezó a gritar “esta en el dormitorio”, ambos investigadores intentaron fotografiar al ente y consiguieron una imagen en la cual se ve el torso de Carla pero su rostro aparece borrado, la foto se tomo cuando ella dijo “esta delante de mi cara”.

La tercer noche que los investigadores pasaban en la casa vivenciaron la aparición más sobrecogedora, una luz salió de la pared y se expandió en medio de la habitación hacia todas las direcciones. Los investigadores relataron que pudieron ver una imagen dimensional que se asemejaba a tres luces redondas, una verde amarillenta y dos blancas.



Carla Moran afirmaba que el atacante era un hombre, o al menos tenía la anatomía de uno y que a veces está acompañado de otras criaturas que se encargan de sujetarle las piernas mientras éste la penetraba.

Desesperada Carla Moran se trasladó al laboratorio de la Universidad de California donde vivió dentro de una casa de cristal especialmente diseñada para ella, era monitoreada por cámaras de seguridad y tenía vigilancia constante, pero aún así El Ente puedo hallarla y lograr su cometido.

La primera noche que fue ultrajada dentro los que presenciaron el hecho pudieron observar como el cuerpo de la mujer se retorcía, movía y elevaba como si alguien en verdad la tomara sexualmente, pero no podían ver a ese ser. A pesar de las pruebas fehacientes, parte de los médicos implicados en el caso seguían creyendo que Carla era presa de sus propios traumas ya que durante la hipnosis salió a la luz el hecho de abusos sexuales de los cuales había sido víctima de niña.

Carla Moran se fue a vivir a Texas, allí volvió a sufrir de nuevo ataques, hasta que dejo de sufrirlos y vivió tranquilamente. Finalmente, Moran murió el 25 julio de 2006 de cáncer.

La Sociedad Thule, Vril ..esoterismo en la Segunda Guerra

La llegada al poder del partido nazi fue atribuida a las prácticas ocultistas; el propio Adolf Hitler estaba fascinado por las artes oscuras, pero ¿Cómo llegó a esta extraña asociación?




Desde muy joven, a Hitler le fascinaba el ocultismo; estaba obsesionado con la astrología, la religión, la magia y el yoga. Por este motivo, en 1919, decidió mezclar su ambición política con una sociedad ocultista: La sociedad Thule. Este movimiento fue clave para el desarrollo posterior de su visión de una nueva Alemania aria.




La sociedad Thule comenzó como un grupo de hombres interesados en el ocultismo. Sus símbolos eran la esvástica y la daga. Tenían claros prejuicios sociales y eran antisemitas. Esta sociedad esotérica fue fundada por el ex masón y místico orienta, el barón Rudolf von Sebottendorff. Se reunían todos los sábados para hablar de las runas (el alfabeto alemán antiguo), la evolución racial, la mitología nórdica y el nacionalismo alemán. Este grupo estaba inscrito como una sociedad “literario-cultural”. Sin embargo, a este grupo se le solía conocer como la Germanenorden o la Orden del Santo Grial. En esta sociedad había una increíble cantidad de rituales, con caballeros de brillante armadura, reyes sabios, místicos, bardos, ninfas…


La iniciación era secreta y estaba compuesta por rituales masónicos, aunque fuese una sociedad que en realidad combatía a la masonería. Hitler se inscribió en esta sociedad atraído por sus ideales; ellos creían que la raza aria era la única raza verdadera y que los judíos, además de otras comunidades, habían ido minando su fuerza y pureza a través de la creación del cristianismo, la masonería, el capitalismo o el comunismo.


Aseguraban que la raza aria procedía de un lugar llamado Thule, el Polo Norte, donde había una entrada a una gruta subterránea habitada por gigantes. Creían que, tan pronto como los alemanes “purificasen” el planeta de la contaminación de las razas “inferiores”, estos superhombres de Thule se darían a conocer, y el vínculo que se había perdido entre el hombre y Dios se forjaría de nuevo.






Más adelante, bajo la creciente influencia de Hitler, el brazo político de la sociedad Thule evolucionó. Pronto se convirtió en su principal dirigente y lo rebautizó como Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores.


Al llegar Hitler al poder en la década de 1930, muchas personas relacionadas con el ocultismo influyeron sobre él y desempeñaron un papel esencial en el desarrollo del Tercer Reich. El más significativo de ellos fue el vidente Erik Jan Hanussen, un editor austriaco, mago y espiritualista, a quien Hitler había conocido en 1926.


El 25 de marzo de 1932, Erik publicó en su revista de ocultismo un artículo cuyo título era: “Hanussen en trance, predice el futuro de Hitler”, y donde narraba como Hitler sería proclamado canciller. La mayoría de las personas se lo tomaron a risa, pero el 30 de enero de 1933, sucedió lo impensable; su predicción se había hecho realidad.



Las leyendas sobre las reuniones entre Erik Jan Hanussen y Adolf Hitler son abundantes. Se cuenta que Hitler, ya en el poder, llamó al vidente para concertar una reunión, ávido por saber más sobre los poderes místicos y ocultos de Hanussen. Él le leyó las manos e inmediatamente entró en un extraño trance, y anunció a Hitler que iba a cosechar un gran éxito.


Después de recibir la información, Hitler siguió consultando con el vidente sus asuntos espirituales. Hanussen llegó incluso a revelar a Hitler sus secretos para cautivar al público. Le enseñó a hablar en público, que gestos emplear, cómo y cuándo alzar y bajar la voz…


El lenguaje corporal se entiende como un medio de comunicación subliminal desde no hace mucho tiempo; pero en 1930 en Berlín, esto se consideraba un arte oculto y no algo propio de la psicología.


A parte de Hanussen, se sabe que otros altos mandos nazis como Heinrich Himmler, Richard Walther Darré o Rudolf Hess tenían mucho interés en el ocultismo. Otro firme creyente del ocultismo fue Alfred Rosenberg, miembro de la sociedad Thule desde 1919 y uno de los primeros socios políticos de Hitler. Brazo derecho de Adolf Hitler, considerado el más importante ideólogo del nazismo, su trayectoria fue imparable.


Rosenberg creía que el arte, la ciencia, la cultura y la historia mundial estaban determinados por la raza y la sangre; de este modo, la sangrse empezó a usar como icono; para los alemanes la sangre era el alma, el espíritu. Cuando Hitler trató de tomar Alemania por primera vez, en 1923, una de las banderas que enarbolaban quedó manchada de sangre de los camaradas caídos. Ese emblema ensangrentado se convirtió en una especie de reliquia. Cada vez que se creaban nuevas banderas o se bautizaban nuevas unidades de la SS, Hitler portaba la bandera manchada de sangre y tocaba con ella los nuevos estandartes de las unidades, para conferirles el mismo poder que el creía que tenía la bandera reliquia.





Al igual que todas las religiones, el nazismo tiene como símbolo religioso a la esvástica. Adolf Hitler la adoptó de la sociedad Thule como símbolo del partido nazi en 1920. Sin embargo este signo no se remonta a esta época; los hindúes, desde la antigüedad, se refieren a ella como el disco giratorio con el que el dios Vishnu hizo girar el universo para que existiera. La esvástica, tal como la presentan los nazis, sigue la dirección de las agujas del reloj; sin embargo, cuando la dirección es la contraria se trata de un símbolo hinduista.


A Adolf Hitler se le considera el primer jefe de estado que comprendió perfectamente el poder de la iconografía y la utilizó a gran escala al servicio de su objetivo: manipular a su pueblo.


Todavía sigue sin saberse como pudo llegar al poder este hombre, sin contar con los fieles que fueron siguiéndole durante toda su carrera, ¿Habrán tenido que ver todos esos rituales ocultistas que practicó con su llegada al poder?




La sociedad Thule (Thule-Gesellschaft) fue fundada por Rudolf von Sebottendorff (estudioso de ocultismo, alquimia y demás disciplinas esotéricas) agosto del año 1918. Muchos alemanes de alta posición pertenecieron a ella. Fue una de las primeras sociedades (junto con algunas más antiguas como la "Germanenorden" o la "orden teutónica" ) en usar la esvástica como su símbolo (aunque la bandera que todos conocemos fue creada por otro miembro de la sociedad Thule llamado Doctor Krohn) Creían en la idea de que ciertos sacerdotes se salvaron durante la destrucción de la Atlántida y consiguieron huir hasta un refugio en el Tíbet.




Creían que encontrándolos lograrían entrar en contacto con ciertas entidades llamadas los "Maestros", para conseguir que se unieran a ellos y les ayudasen a desarrollar sus poderes místicos en base a una energía que ellos llamaban “Vrill”. Gracias a esto, lograrían crear una raza de Superhombres que llevasen el ideal "Ario" por todo el mundo Una vez en el poder, muchos miembros de las altas esferas nazis fueron miembros de la Sociedad Thule y de otras órdenes esotéricas, sobre todo en las SS. El Reischfuhrer de las SS Heinrich Himmler....



.....era un ávido estudiante de las ciencias ocultas; e incluso fue creado un departamento de investigación de lo oculto en las SS, la “Ahnernerbe” (Herencia Ancestral) fue establecida en 1935 con el Coronel de las SS Wolfram von Sievers a su cabeza. Estos investigadores fueron los encargados de buscar las reliquias y lugares míticos que obsesionaban a Hitler.








Hitler se convirtió en un coleccionista compulsivo de extrañas reliquias





Vitrina donde se exhiben, en la casa del tesoro del Hofburg de Viena, la Corona imperial, la Manzana, el Cetro, las Cruces,la Espada imperial y la Espada de San Mauricio, insignias imperiales conocidas con el nombre de "Reichskleinodien".



Reliquias no sólo cristianas, sino también de reliquias nórdicas y germanas (generalmente de dudosa procedencia o autenticidad). La creencia de la cúpula del poder nazi en estas supersticiones llevó a los líderes de las SS a adornar sus emblemas con runas de orientación nórdica: el signo original de las SS es la runa llamada Sowilo. Otra de las maneras de imponer esta pseudo religión (que se basaba como evangelio en el libro “El Mito de la Sangre” deAlfred Rosenberg) fue educar a los jóvenes de las Juventudes Hitlerianas en la antigua religión de Wotan e incitar a los miembros de las SS a seguir una serie de ritos llegándose a establecer entre los miembros de las SS unas bodas basadas en esta nueva religión (cuyo centro de operaciones era el castillo de Welwelsburg, en Westfalia y su mayor representante era Heinrich Himmler).




Cuando los Aliados descubrieron la importancia que los nazis daban al esoterismo, sobre todo entre los mandos, crearon, dentro del MI5, el Departamento Ocultista, contratando como asesor al mismoAleister Crowley.




Guías Místicos de Hitler




Johann Dietrich Eckart
fue uno de los primero fundadores del partido nazi y gran creyente de las sesiones espiritista, siendo en una de ellas donde se le profetizaba la llaga de aquel que salvaría a la gran raza aria, ese “Mesías” seria Adolf Hitler. Dietrich, el hombre que dijo “Yo he iniciado a Hitler en la Doctrina Secreta, he abierto sus centros de visión y le he proporcionado los medios para comunicarse con los poderes” se volvió su mentor. Pero Diterich no llegaría a presenciar los avances que en esta materia alcanzaría su diabólico discípulo, ya que moriría víctima de la iperita en 1923. Antes de su deceso había pronunciado: "Seguid a Hitler. Él bailará, pero yo he compuesto la música. Le hemos dado los medios de comunicarse con Ellos… No me lloréis: yo habré influido en la Historia más que ningún alemán…"




Jan Eric Nauseen, dirigía la segunda parte del espectáculo del Scala de la capital alemana, con sus exhibiciones paranormales tenía embelesado a Hitler (principalmente por sus escritos mítico-esotéricos), así como a sus compañeros ideológicos Rudolf Hess, Goebbels y Heydrich, insipientes estudiantes de ocultismo.




Era tanta la afición de dichos personajes por el ocultismo, que Hitler, Hess y Goebbels, eran incapaces de llevar a cabo una decisión política, sin consultar con sus astrólogos y videntes, por lo que llega a convertirse en el astrólogo particular de Hitler, hasta la noche del 24 febrero de 1933, en una reunión privada en el Palacio del Ocultismo, entre altos personajes de Berlín y varios dirigentes del partido nacionalsocialista, Hanussen cayó en trance y con voz quebrada, vaticinó:

La multitud..., una gran multitud en las calles... Todo un pueblo aclamando los desfiles de nuestros SS... Es de noche, desgarrada de fuego... Veo los reverberos iluminados, las luces de la alegría, la cruz en su vorágine de fuego... Es la llama de la liberación alemana, el fuego sobre las viejas servidumbres, el fuego que canta la gran victoria del partido... Ahora alcanza una gran casa... ¡Un palacio! Las llamas salen por las ventanas..., se extienden... Una cúpula pronto, va a derrumbarse... ¡Es la cúpula del Reichstag que flamea en la noche! 



Exactamente cuarenta y ocho horas después (a las nueve en punto de la noche), la inmensa mole delReichstag ardía. Pretexto que seria usado por los nacionalsocialistas para culpar a los integrantes del partido comunista y así poder hacerse del poder absoluto, por lo que Adolf Hitler, su protector desde hacía años, jamás le perdonó aquella revelación tan inoportuna como anticipada. Así que solo un mes después Karl Ernst, y tres asesinos de la SA lo detuvieron el 24 de marzo de 1933 ante la entrada del Scala. Y unos días más tarde, el Volkischer Beobachter, en su edición del 8 de abril de 1933, insertaba una pequeña nota.


En las afueras de Berlín, entre Baruth y Neuhrof, en un bosque, unos leñadores acaban de descubrir el cadáver de un desconocido, parcialmente devorado por animales salvajes.




Las SS (Shutz Staffel Tropas de protección) fueron una organización paramilitar al servicio directo de Adolf Hitler, que tenían como misión la protección de los líderes del NSDAP, el partido nazi y más tarde la defensa de la pureza nacionalsocialista, el rescate de las tradiciones germánicas, así como otros objetivos tan variados como lo permitió el crecimiento del grupo. Tan variados y oscuros como los de las SS Totenkopf (grupo de las calaveras). 



Desde sus inicios, este grupo se caracterizaba por ser objeto de una fuerte selección, era una organización abiertamente elitista, que representaría los más profundos ideales del Nacional Socialismo. Sin embargo, también sería un símbolo del terror y la violenta represión del régimen nazi. Así se constituyó "La Orden Negra" en todo el sentido maligno que se le puede atribuir al tal título. Dirigidas por el Reichsführer de las SS, Hinrich Himmler considerado como el segundo hombre más importante del tercer Reich.




Himmler se había entregado al espiritismo, las ciencias ocultas y la astrología desde el final de su adolescencia, dándole la espalda al catolicismo. Creía que era la reencarnación de Enrique el Cazador, fundador de la casa real de Sajonia, y del estado Alemán, consecuentemente. Todo esto fue incorporado a la religión que les impondría a las SS. Otra de las acciones encaminadas a la exaltación de las tradiciones germanas, es el intercambio de las fiestas cristianas por fiestas germánicas. Himmler incursionó en ocultismo a través de sus estudios del Santo Grial, y fue un partidario de la Thule (una organización ocultista alemana). 

Era tal el afán de Himmler de que las SS tuvieran al personal más puro de Alemania, que se dio a la tarea de purgarla, reteniendo únicamente a aquellos que pudieran comprobar que su origen se encontraba libre de judíos o razas inferiores hasta 1750, además de que tenían que tener las mejores características físicas germanas. Una vez que el aspirante cubría los extensos requisitos, se le entregaban el uniforme negro de las SS con la calavera plateada y una daga ceremonial. En adelante debían asistir a lo que Francis King, autor de Satan and the Swastika (Satanás y la svástica) describe como “ceremonias neopaganas de una religión específica de las SS, creada por Himmler y derivada de su interés por el ocultismo y la adoración de Woden”.




El centro del «culto» de las SS fue el castillo de Wewelsburg, en Westfalia, que Himmler compró en ruinas en 1934 y reconstruyó durante los 11 años siguientes, con un coste de 13 millones de marcos. El vestíbulo central, donde se celebraban los banquetes, contenía una enorme mesa redonda con 13 sillones que parecían tronos, en los que se sentaban Himmler y doce de sus “apóstoles” más queridos. Debajo de este vestíbulo se encontraba el “vestíbulo de los muertos” donde se levantaban trece peanas en torno a una mesa de piedra.



A medida que los integrantes del círculo íntimo de las SS morían, se quemaba su escudo de armas que, junto con sus cenizas, era colocado en una urna sobre una de las peanas, donde era venerado. Dicho castillo se encontraba lleno de simbología mágica y ocultista, además de estar en un punto de gran poder, que lo hacían irradiar una poderosa energía.


Desde aquí, Himmler cumplió la misión maestra de realizar el genocidio sistemático de los judíos y razas inferiores. Millones de judíos, eslavos, gitanos, homosexuales y elementos opositores al régimen fueron exterminados. Himmler poseía entre sus otros extraños pensamientos, la creencia de un "calor animal" que haría que al sumergir a las víctimas en agua helada y se les colocar después entre los cuerpos desnudos de prostitutas para ser revividos. También era creyente de la craneología, la corriente pseudo-científica acerca del conocimiento de las tendencias humanas por medio de la forma del cráneo, y precisamente esa creencia llevó a cientos de judíos a la muerte, al ser decapitadas, al realizar una estadística sobre la medida de sus cráneos.


En los años veinte, cuando el movimiento Nacionalsocialista daba sus primeros pasos, Hitler pidió que se prepararan dibujos de un símbolo fácilmente reconocible, equivalente a la hoz y el martillo de los comunistas. Friedrich Krohn, dentista de Sternberg que era también ocultista, sugirió una svástica sobre un disco blanco en un fondo rojo. El rojo simbolizaba la sangre y el ideal social; el blanco el nacionalismo y la pureza de la raza, mientras que la svástica representaría la “lucha por la victoria del ario”.

Hitler quedó encantado, salvo por un detalle: la tradicional svástica orientada hacia la derecha debía ser invertida para formar lo que el escritor Francis King denomina «una evocación del mal, la degeneración espiritual y la magia negra». 



La svástica siempre fue un símbolo de la buena suerte, desde los tiempos más antiguos y en numerosas naciones; ha sido hallada en objetos chinos, mongoles e indoamericanos, aunque jamás, curiosamente, entre los pueblos semitas (judíos y árabes). La palabra svástica (o svastika) proviene del sánscrito su asti, que significa, traducido literalmente, «bueno es». De hecho la svástica, con sus brazos “suspendidos” como si el conjunto girara en el sentido de las agujas del reloj, simbolizaba el Sol, los poderes benéficos de la luz.